Maritza Nez

La música de la nostalgia y del amor en el tiempo

Manuel Pantigoso

Casi inmediatamente después del éxito obtenido con su obra de teatro Sueños de una tarde dominical, Maritza Núñez acaba de editar su libro de poesía Nocturno que es continuación de una importante serie de textos líricos escritos en un tiempo relativamente corto y que la han colocado en un lugar distinguido dentro de la literatura peruana joven. Citar aquella obra dramática —que acompaña a las anteriores: Jeux y Niña de cera— no es gratuito, pues queremos destacar con ello dos vertientes de su creatividad que, agregadas a ssu condición de directora de coros, configuran una personalidad poliédrica, abarcante y apasionada que requiere de diferentes lenguajes artísticos para globalizar la complejidad y la riqueza de su mundo interior. Todo ello exige al lector el conocimiento del proceso y progreso de su obra escrita hasta el momento.

Desde 1986 en que Maritza Núñez editara Pentagramas ebrios conjuntamente con la escritora Carmen Luz Bejarano, nuestra poeta ha concluido con Nocturno un septeto de poemarios de refinada textura y riqueza conceptual, envueltos en una musicalidad a veces en sordina y otras con gran intensidad, a fin de relevar sus temas preferidos: la morbidez del amor y de la muerte, lo efímero y lo eterno, la heroicidad de lo mítico y de lo ritual, el concierto y el caos, la añoranza y la recuperación del mundo revivido, la fluida memoria del pasado y la pétrea permanencia del futuro. Todos estos asedios están precisamente concentrados en su último libro, dedicado a la pareja inmortal: “a Federico (Chopin) y George (Sand), esculpidos en el tiempo”. Los quince poemas que lo componen están marcados, además, por una atmósfera esfumada, etérea, como de algo que se va yendo dejando su pátina imperecedera en el acto de la entrega. Hablando del amor y de la palabra, esa entrega significa ofrenda y liberación, pero también sensualidad a partir de la espiritualidad:

Desnúdame
anhelo el temblor de tus miembros
sellando mis formas

Este libro que presentamos, cuya decantación formal es encomiable, agrega al proceso y progreso ya aludidos, una solitaria tristeza, una melancolía acendrada por los años y las distancias. Hay que considerar que en los últimos tiempos Maritza tiene un pie puesto en su dilecta Finlandia, donde recrea, y el otro, en su querido Perú, donde renace. Pero esa melancolía— donde se encuentra tanto el espíritu de los “Nocturnos” de Chopin como el atormentado amor del músico con su pareja— no aparece mediante la palabra exaltada que se desvanece sino de la palabra aquietada y apacible que permanece; esto se debe al diestro control que ejerce sobre su verbo: “Arrúllame/ mis ojos traen /cansancio de náufrago/ […] Ansío el reposo”; silencio/ Isla de la melancolía”; “Estanque de tiempo eternizado”.

La agonía, entendida como deseo y como lucha, viene a ser una constante en esta obra de Maritza Núñez; deseo mediante el cual se rescata “la agonía de nuestros cuerpos”, que fluctúan entre “la infinitud del amor” y la constatación de que “somos seres solitarios/ en una coronación a destiempo”.

El adelgazamiento en el tono y en la brevedad de la palabra –que en muchos casos lleva al haiku, aún dentro de los poemas más extensos (“luna parda/ confabulación astral/ dos estrellas se bifurcan”)– lleva a Maritza Núñez a definir una poética que recuerda aquello de “Poesía no dice nada: / Poesía se está callada / escuchando su propia voz”, de Martín Adán. Nuestra ya madura poeta dirá en esa dirección:

Vuelo
tras la migaja
espiga
de luz
y viento

Al apacible verso
a la palabra muda

Esa palabra desprendida es como el amor siempre naciente, que no habla pero dice:

Voz
cofre de hierba
tu voz transparencia
de la que nace
el universo

Al cerrar el sugerente poemario, Maritza nos mira desde el hondo misterio del tiempo, para advertirnos, con dolor esperanzado sobre ese permanente reinicio del amor:

alguien nos anuncia el adiós

Volver la mirada
a lo desconocido

Desprenderme
del amor
como ayer
o
mañana

 

Presentación de Manuel Pantigoso de Nocturno de Maritza Núñez en el Centro Cultural El Ekeko, Lima, en noviembre de 2000.

 

Pantigoso, Manuel . (1931). Poeta, crítico literario, maestro universitario. Doctor en Literatura y Filología, y Doctor en Educación. Miembro de Número de la Academia Peruana de la Lengua. Profesor Emérito de la UNMSM. Tiene publicados unos cuarenta libros.

 

 

 

©2006 Maritza Núñez